El pasado 24 enero, el nuevo telescopio espacial “James Webb” alcanzó la órbita desde donde escudriñará el vasto universo. Este trabajará sin la interferencia de nuestra atmósfera, que comúnmente resulta en imágenes de menor calidad en telescopios terrestres. Con ello, Webb ya completó el 100% de la distancia proyectada, como se aprecia en la pantalla de uno de los centros de control de la NASA.